¡Hola cómplice!
Te pido disculpas por tenerte tan abandonad@ y ni siquiera haber tenido la cortesía de anunciar mi ausencia durante estos días, pero me sentía incapaz de contestar a tus comentarios o a escribir alguna entrada.
He estado pachuchilla y en ocasiones, cuando la salud me abandona por completo, preciso centrar mi atención únicamente en ella para conseguir recuperarla en algo y mantener cierto equilibrio en mi vida.
Esa es la razón por la que he estado "ausente", durante estos días y aunque la consonancia no la he logrado aún, ya vislumbro parte de su esplendor y soy capaz de intentar ponerme al día en mis blogs.
Tal vez, pienses: ¡qué bien lleva su enfermedad! Bueno,... no es que la lleve bien pero, no le voy a permitir que tome más protagonismo que yo en mi vida. Aquí la actriz principal, soy yo y punto.
Esta última frase, me ha recordado al facultativo que me atendió hace apenas unas horas que a mi modo de ver, le sobraba bastante soberbia, prepotencia y esos "aires" (o tal vez, "ventisca" o "huracán") de ser eminente y destacado a la vez, que le faltaba bastante educación y buenos modales, y por supuesto, humildad para relacionarse con otros seres humanos, que se hayan en clara desventaja en todos los sentidos, y de los que presupone actitudes o formas semejantes a las que profesa y ejerce de forma implacable, insufrible y, a mi parecer, bastante lamentables y penosas.
Alguno pensaría que una "cura de humildad" no le vendría mal, pero aún siendo una buena opción, creo que lo que en mayor medida precisa es equilibrar su mundo interior, resolver los posibles conflictos socio-afectivos que posee y comenzar a ver al paciente como lo que es y no como el/la "presunt@ culpable" de su precario y deficiente situación emocional-laboral.
Resulta realmente muy lastimoso ver como una persona es tan desdichada y miserable que se siente necesitada de humillar y menospreciar a otra que se encuentra en condiciones limitadas y dependientes, para sentir su propio auto-afianzamiento personal y profesional.
¡En fin! Siempre hay algo que aprender en esta vida y hoy he Progresado Adecuadamente en este sentido.
¡Hasta pronto, cómplice!
En este blog, encontraréis un lugar donde Vesta ha puesto todo su amor y sus cinco sentidos para tratar temas relacionados con: la Fibromialgia, el SFC, la Sensibilidad Química Múltiple y Enfermedades Reumáticas, entre otras patologías que repercuten directa o indirectante con vuestros padecimientos, además de inyectaros una buena dosis de Pensamientos Positivos, Afirmaciones, Autoayuda, Desarrollo Personal,...y todo aquello que se le vaya ocurriendo a nuestra cómplice, siempre en vuestro beneficio e interés.
Ahora, con vuestro permiso seguiré atento a lo que hace y escribe Vesta para no perderme nada de nada.
¡Hasta pronto, cómplices!
miércoles, 21 de enero de 2009
Cuestión de Perspectiva
Etiquetas:
Autoconocimiento,
Autoestima,
Desarrollo Personal,
Emociones,
Salud,
Sensaciones,
Sentimientos,
Yo misma
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2 comentarios:
Querida Vesta: espero que de aquí a poco te encuentres mejor. Seguro que así será.
Es lamentable que,algunas personas en las que depositamos algo tan vital como es nuestra salud, puedan devolvernos esa confianza en forma de frases despectivas o indiferencia.El tratar con personas requiere (exige, diría yo)de habilidades sociales y de una buena dosis de humildad, comprensión y respeto, pues donde hoy te encuentras tú mañana podría encontrarme yo.
Dice Miguel Delibes en su libro "Señora de rojo sobre fondo gris": "En la vida has ido consiguiendo cosas, pero has fallado en lo esencial." Pues, eso...
Besos Vesta, cuídate y enhorabuena.
Mariola
Mi estimada Mariola:
¡Ni te imaginas qué bien me haces sentir con esas palabras!
Me siento menos "rara", comprendida (¡qué muchísimo para los que padecemos esta enfermedad!) y especialmente, estimada y querida.
Muchísimas gracias en mi nombre y en el de much@s compañer@s que estamos en esta misma situación.
Cuando no es la primera vez que me sucede esto, ni la tercera, ni la quinta, sino alguna más, intentas que ese halo de negatividad permanezca apartado de ti lo más posible. Es realmente penoso, pero es así. No te acostumbras, eso nunca pero, vas aprendiendo y vas queriéndote más.
Desde mi corazón, te doy mi más sinceras gracias y te insto a que te cuides, te mimes y mantengas esa positividad en tu vida, pues de esto depende tu salud futura.
¡Sé feliz, mi cómplice!
Besitos,
Vesta, desde mi corazón.
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